Desde que entré a la adolescencia -no, un poco antes- que me he sentido un poco... distinto, o no sé si distinto, suena muy como a "especial" y creo que lo que siento en realidad no es facil de describir en un solo concepto abstracto, por lo tanto, explicaré lo que estoy sintiendo en este momento. (Un ejemplo práctico y tal, chaval).
Tenía 16 años y sentía una necesidad enorme de pertenecer, pero al mismo tiempo sentía la contradicción de que no quería ser parte de alguna ideología o de algún movimiento, cosa que es bastante común en nuestros tiempos y que de hecho es parte de nuestra configuración social postmoderna. Las tribus urbanas me llamaban la atencion por completo, a quién no, los medios de referencia nos inundan con aspectos llamativos; que escuchai esto, por ende te gusta esto otro y supuestamente te ves de tal forma o sea que eres "ALGO". Esa cadena de abstracciones lógicas y de pequeñas perspicacias sociales me incomodaban y de hecho aun lo hacen. Me gustaba escuchar aggrometal (numetal en otros países, todavia no entiendo por qué en Chile se llama aggro) pero nunca me sentí con el valor o la autoconvicción de proclamarme "aggro" y creo que tenía y tiene mucho que ver con mi autoestima o con mi sentido de pertenencia. En realidad no me juntaba con puros aggros y mis amigos mas cercanos solo un par de ellos compartían mi gusto. "¿Son Hardcore?" nos preguntaron al John y a mí y esa escena me quedó grabada. La pinta de skate (adoptada porque el skate me gustaba, tenia un skate y patinaba y tiraba/tiro uno que otro truco), los accesorios, el pelo, etc; signos que nos delataban. ¿Eramos hardcore? ¿eramos aggro? QUÉ ERAMOS!?.
Con el John siempre nos sacabamos los pillos con que no nos importaban ese tipo de cosas y que no necesitabamos los apelativos y tal... pero ahora, a mis 21, aún me siento extraño. Aún tengo ganas de pertenecer, aún quiero tener onda y me gusta la onda picá skater, picá hardcore, picá a rebelde tatuajes y la volá... con banda y amigos, crew y polola, me siento hardcore, soy hardcore, me digo a mi mismo y a los demás. Pero no tengo un monton de amigos chorizos hardcoretas ni voy a las tocatas ni los conozco a todos ni me como a una mina hardcoreta desas rusias que se comen los hardcore picaos a no se qué webá. Y creo que es ahí donde me encuentro con las disyuntivas. ¿Soy un inadaptado hardcoreta al peo, o el resto de las personas simplemente es muy wevona? ¿Es acaso el engrupimiento con una volá algo que nos hace felices y que en realidad no es engrupimiento si no convicción? Y creo firmemente que esa es la palabra convicción. No me siento convencido. ¿Los convencidos son felices? Todos con sus fotologs iguales con una mecánica de fotologismo de "pasé por ahi, que linda la foto, posteame", que el "a favoritos" y la weá y las goldcameras que regalan en fiestas pokemonicas, donde va gente que se viste y se peina toda igual y que los hardcore y los machocore y los chocopanda y los weones que se alizan el pelo... ellos tienen la mansa onda y la aceptan y lo pasan la raja!! Loco!!! Estan convencidos? engrupidos? son concientes? Será la conciencia de toda la banalidad y superficialidad que rodea a lo que me agrada pero me molesta la que no me deja disfrutar de mí mismo? ¿Engrupiendome alcanzaré la convicción en mí mismo?.
El otro día en una fiesta las minas no me pescaban pa bailar, estoy pololeando, "que andaba haciendo ahí" >> Fuí con un amigo y un primo a bacilar, ni ahi con coshiniar, pero puta qué lata que no te pesquen ni pa bailar!! O sea, me sentí mal po, por andar con pinta de auto-engrupimiento bloqueado; sin los piercings, sin andar mostrando los tatuajes que tengo, con mis lentes de nerd, con mi primo sin onda y por el Ñato rancio, nadie quería bailar conmigo. Quise conversar con una loca y no me daba bola!, o sea, si no querian bailar hablemos! pero ni eso. Quizá estoy exagerando, quizá no. Quizá solo estoy loco, quiza no.
Quizá soy un inadaptado o quizá es que hay mucha gente adaptada.
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